Somos una comunidad con una larga tradición de aprecio y uso responsable de nuestros recursos naturales.
En California, se usan 19 billones de bolsas de plástico al año. Estas bolsas constituyen una porción significante de la basura que llega a nuestro oceáno, donde se deshacen en partículas pequeñas que atraen sustancias tóxicas y después son ingeridas por peces y otros animales marinos, contaminando nuestras cadenas alimenticias.
El sentido común: volver a nuestras raíces y dejar de utilizar bolsas desechables de plástico.